1- Es importante a la hora de diseñar y/o decorar un espacio en blanco y negro, buscar un equilibrio entre las formas y texturas de los materiales y el atrezzo.
2- Si quieres pintar la pared en negro te aconsejo utilizar un mueble escritorio decapé en blanco para contrastar colores y así evitarás que la pared negra se ensucie fácilmente, ya que el negro es un color muy delicado. Aunque no es del todo aconsejable pintar paredes que no sean de pizarra en viviendas con niños.
Encima del mueble juega siempre con una planta natural, si es en verde y blanco mucho mejor: la orquídea es una flor fantástica para este caso o, aprovechando que estamos en primavera, una ramita de almendro en flor.
3- Otro truco que siempre funciona y le da personalidad a cualquier estancia, es colocar sobre una pared blanca un collage de cuadros de pintura, fotografía o esbozos, enmarcados en negro de diferentes formas y grosores. Un toque muy personal que hará de tu espacio un lugar que desprende tu personalidad.
4- En espacios diseñados en blanco y negro, si te apetece contrastar con otro material y/o color, yo apuesto por el metálico o la madera natural, la que prefieras, en mi caso es el roble. Intenta no contrastar con colores fuertes como es el rojo o naranja porqué le quitarás protagonismo al contraste y conseguirás un espacio sin confort visual.
5- Siempre que diseñes un espacio en blanco, trátalo como un gran contenedor y aplícale unas pinceladas en negro. Si buscas un buen contraste, piensa hacerlo a su justa medida. Y recuerda que “menos es más“
















